Una forma propia de entender la educación diferenciada
Gaztelueta es un proyecto educativo con identidad, coherencia y propósito. A lo largo de 75 años, el colegio ha consolidado un modelo educativo único que se apoya en una reflexión pedagógica profunda y sostenida en el tiempo, orientada siempre a la formación integral de la persona. En un contexto educativo marcado por cambios constantes, Gaztelueta ha mantenido una línea clara: educar personas libres, responsables y comprometidas, con una sólida preparación humana y académica.
Este modelo educativo no se construye desde la improvisación, sino a partir de la experiencia, la observación atenta del alumnado y la convicción de que educar es acompañar procesos de maduración personales, distintos en cada etapa y en cada alumno. Alumnas y alumnos son el centro del proyecto educativo, con la misma dignidad, exigencia y confianza en sus capacidades.
Una perspectiva de igualdad con una pedagógica sólida
La educación personalizada diferenciada es una opción pedagógica reconocida internacionalmente y presente en sistemas educativos de muchos países de la OCDE. No se trata de revivir fórmulas del pasado, sino de integrar conocimientos actuales sobre desarrollo, aprendizaje y socialización en función de las características de chicos y chicas, sobre todo en la adolescencia, cuando se producen cambios cognitivos, afectivos y sociales intensos.

Con el deseo de facilitar una real igualdad de oportunidades, separar temporal y pedagógicamente espacios de aprendizaje permite que cada alumno aprenda de forma más enfocada, libre de presiones sociales o expectativas estereotipadas, y con dinámicas didácticas ajustadas a sus ritmos. No es segregación, sino personalización educativa, que ofrece mejores condiciones para que cada persona dé lo mejor de sí. Los ritmos de maduración, las formas de motivarse y las estrategias de aprendizaje pueden diferir entre chicas y chicos en estas edades. Por eso, atender estas diferencias hace más efectiva la igualdad.
Educación diferenciada y libertad de elección
Un principio pedagógico fundamental en Gaztelueta es el respeto por la libertad de las familias para elegir el proyecto educativo que consideran más adecuado para sus hijos. La educación personalizada diferenciada, lejos de ser impositiva, es una opción legítima dentro del pluralismo educativo, una manifestación de la libertad de enseñanza que no solo está reconocida jurídicamente, sino que también ofrece a cada familia la posibilidad de alinear la educación con sus valores y expectativas.
La existencia de modelos variados enriquece el sistema educativo y garantiza que cualquier familia pueda elegir una opción alineada con su percepción sobre lo que mejor favorece el desarrollo de sus hijos.
Educación personalizada diferenciada: una opción pedagógica al servicio del alumno
Uno de los elementos más característicos del modelo educativo único de Gaztelueta es la educación diferenciada en Secundaria y Bachillerato. La educación personalizada se entiende desde una perspectiva pedagógica, como una herramienta que permite responder a las necesidades del alumnado en etapas clave de su desarrollo.
La adolescencia es un periodo de profundos cambios cognitivos, emocionales y sociales. Chicas y chicos presentan ritmos de maduración distintos, formas diversas de afrontar el aprendizaje y maneras propias de relacionarse con el entorno. La educación personalizada diferenciada permite adaptar metodologías, estilos de enseñanza y dinámicas de aula a estas diferencias, favoreciendo un buen aprovechamiento académico y un clima de trabajo propicio para el aprendizaje.

En este contexto, esta educación personalizada facilita la participación, refuerza la confianza personal y contribuye a que cada alumno pueda desarrollar su potencial sin comparaciones innecesarias ni presiones añadidas. Se trata, en definitiva, de educar mejor, con mayor conocimiento de la persona y con una atención más ajustada a cada etapa vital.
Convivencia escolar y educación: un equilibrio natural
Uno de los valores más significativos del modelo educativo de Gaztelueta es la convivencia natural y enriquecedora de todos los alumnos dentro de un mismo proyecto educativo.
Desde las primeras etapas, niñas y niños comparten espacios, experiencias, celebraciones, actividades culturales, deportivas y solidarias. Crecen juntos, aprenden a relacionarse con respeto y naturalidad, y desarrollan habilidades sociales fundamentales para la vida adulta. Esta convivencia, vivida de forma cotidiana, aporta realismo, equilibrio y riqueza a la formación personal del alumnado.

La educación diferenciada en Secundaria y Bachillerato se integra así de manera armónica en un proyecto común, donde la convivencia no solo no se pierde, sino que se fortalece. Gaztelueta ofrece un modelo equilibrado, capaz de combinar la personalización del aprendizaje con una educación social sólida y coherente.
Uno de los temores que a menudo surgen al hablar de la educación personalizada diferenciada es que perjudique la socialización entre géneros. Sin embargo, en el modelo educativo de Gaztelueta esta preocupación se aborda con equilibrio: la educación diferenciada no excluye la convivencia real y enriquecedora entre alumnas y alumnos en en el colegio.
Durante toda la vida escolar, los alumnos comparten espacios comunes, actividades culturales, deportivas, proyectos solidarios y celebraciones que forman parte de la vida colegial. Este equilibrio desarrolla habilidades interpersonales, empatía y respeto, preparando a los jóvenes no solo para el éxito académico, sino para la convivencia civilizada y fructífera en la sociedad. Esta convivencia se potencia aún más en actividades transversales que requieren colaboración, comunicación y trabajo en equipo.
Acompañar el desarrollo integral: rendimiento académico y personal
Los argumentos pedagógicos a favor de la educación diferenciada se articulan en varias dimensiones que conectan estrechamente con la identidad de Gaztelueta:
- Clima escolar y enfoque en el aprendizaje
La educación diferenciada puede contribuir a un clima de aprendizaje más sereno donde las dinámicas sociales que aparecen en aulas mixtas no se conviertan en distracción constante. La reducción de conflictos, la disminución del absentismo escolar y el aumento de la motivación son efectos observados en diversos contextos donde se aplica este enfoque, especialmente en etapas donde el desarrollo psicológico favorece entornos de menor presión social. - Personalización y estilos de aprendizaje
Separar temporalmente los grupos por sexo no implica una ruptura con el respeto a la individualidad, sino la opción deliberada de adaptar métodos a las necesidades de aprendizaje específicas de chicas y chicos. Esto puede favorecer que ambos géneros se expresen con mayor libertad, asuman más riesgos académicos y participen con mayor confianza en el aula. - Superación de estereotipos
Una crítica común es que la educación diferenciada refuerza estereotipos. La experiencia práctica y los estudios recientes muestran que, en un ambiente bien conducido, este modelo pedagógico puede reducir estereotipos sexistas, ya que permite que chicos y chicas desarrollen sus capacidades sin sentirse “observados” por el otro sexo, lo que incrementa la libertad de elección en áreas tradicionalmente asociadas a un género u otro, como las ciencias o las humanidades.
La identidad de Gaztelueta como eje vertebrador
El modelo educativo de Gaztelueta se sostiene sobre una identidad clara y compartida por toda la comunidad educativa. Una identidad que entiende la educación como un proceso integral, que abarca todas las dimensiones de la persona: intelectual, afectiva, social, moral y espiritual. Educar no es únicamente enseñar contenidos, sino ayudar a cada alumno a descubrir quién es, qué puede aportar y cómo poner sus talentos al servicio de los demás.
Este planteamiento se traduce en un clima educativo basado en la confianza, el trato personal, la cercanía y la exigencia positiva. Cada alumno es conocido, acompañado y orientado de manera individual, respetando sus ritmos y ayudándole a crecer en autonomía y responsabilidad. Esta manera de educar es común tanto para las niñas como para los niños, y constituye uno de los grandes rasgos diferenciales de Gaztelueta.

Detrás de la propuesta de educación diferenciada en Gaztelueta no hay una moda pedagógica, sino una identidad profundamente arraigada en la formación de personas completas. La trayectoria de 75 años, la formación continua del profesorado y la reflexión institucional constante garantizan que este enfoque no se reduce a una estrategia circunstancial, sino que se integra en un proyecto educativo completo que pone en el centro el desarrollo de cada alumno, con rigor académico, atención afectiva y sentido ético.
Los docentes de Gaztelueta comprenden que educar es acompañar: no se trata solo de transmitir contenidos, sino de ayudar a cada niña y niño a descubrir quién es y quién puede llegar a ser. Esta convicción guía todas las decisiones pedagógicas del colegio, incluida la integración de la educación diferenciada en un marco educativo integral.
Un profesorado que da sentido al modelo educativo
Ningún modelo educativo puede sostenerse sin personas que lo encarnen. En Gaztelueta, el profesorado es uno de los grandes pilares del proyecto. Se trata de un equipo cuidadosamente seleccionado, con una sólida formación académica y pedagógica, y con una clara vocación educativa.
Los profesores de Gaztelueta no solo dominan sus materias, sino que entienden su labor como una tarea de acompañamiento y formación integral. Son docentes que reflexionan sobre su práctica, que se forman de manera continua y que trabajan en equipo para mejorar constantemente la respuesta educativa que ofrecen al alumnado.

La ilusión, el compromiso y la coherencia del profesorado son especialmente relevantes en un modelo que apuesta por la educación diferenciada, ya que requiere un profundo conocimiento del alumno y una gran capacidad de adaptación metodológica. Esta profesionalidad es una garantía para las familias y un valor diferencial del colegio.
La familia, aliada imprescindible en la educación
El modelo educativo único de Gaztelueta se apoya también en una relación estrecha y constante con las familias. El colegio entiende que la educación es una tarea compartida, y que la colaboración entre padres y profesores es clave para el desarrollo equilibrado del alumno.

Esta cooperación se traduce en una comunicación fluida, en el acompañamiento personal y en una visión compartida de la educación. Familia y colegio trabajan en la misma dirección, reforzando valores, hábitos y actitudes que ayudan al alumno a crecer con seguridad y coherencia.
75 años de experiencia con la mirada puesta en el futuro
Celebrar 75 años de historia es, para Gaztelueta, una oportunidad para reafirmar su modelo educativo único y su compromiso con una educación de calidad. La experiencia acumulada permite mirar al futuro con serenidad, integrando nuevas metodologías y reflexiones pedagógicas sin perder la esencia que define al colegio.

La educación diferenciada, la convivencia enriquecedora, la identidad clara, el profesorado comprometido y la alianza con las familias conforman un proyecto educativo sólido y con sentido. Un modelo que sigue demostrando que educar bien requiere tiempo, coherencia y personas convencidas de la importancia de su misión.
Gaztelueta continúa así su labor educativa con la misma ilusión que en sus inicios, formando generaciones de alumnos, niñas y niños, preparados no solo para afrontar con éxito los retos académicos, sino para vivir con responsabilidad, criterio y compromiso. Ese es, en definitiva, el verdadero valor de un modelo educativo único.
FAQ
- ¿La educación diferenciada es legal en España?
En los últimos años la educación diferenciada en España ha suscitado cierto debate político y jurídico, hasta que en el año 2017 el Tribunal Supremo declaró que «no constituye discriminación» y que «en ningún caso» la elección de la educación diferenciada por sexos podrá implicar «un trato menos favorable, ni una desventaja, a la hora de suscribir conciertos con las administraciones educativas» (STS 2768/2017, de 11 de julio).
En 2018, el Tribunal Constitucional dictó otra sentencia en el mismo sentido (STC 31/2018, de 10 de abril).
Este punto final al proceso judicial avala la libre elección de los padres que eligen este modelo educativo para sus hijos. Estas escuelas existen porque las familias las quieren, a pesar de las muchas trabas que encuentran actualmente en el ámbito político, social y económico.
El modelo de educación que atiende a las necesidades de cada uno de los sexos en aulas distintas «está amparado por la Convención de la UNESCO relativa a la lucha contra las discriminaciones en la enseñanza, primer y único tratado internacional obligatorio dedicado al al derecho a la educación, cimiento de la Agenda de Educación 2030, ratificado por 104 estados miembros, España incluida».
- ¿Es lo mismo que segregación?
Evidentemente, no. Aunque algunos se empeñan en identificarlo son cosas muy distintas. “Diferenciar” es una estrategia que responde a las verdaderas necesidades del hombre y la mujer del siglo XXI y su finalidad es facilitar la igualdad de oportunidades para que tanto las chicas como los chicos lleguen a lo mismo, pero por caminos diferentes. Así pues, atender ese nivel de personalización en la tarea educativa es progresista. Y requiere un cambio de paradigma y de la concepción de progresismo. En cambio, “segregar” es un término negativo que hace referencia a la discriminación. La educación segregada hace referencia a una educación de segundo nivel, algo totalmente alejado del modelo de educación diferenciada.
- ¿Qué dice la investigación científica sobre la mejora del rendimiento académica?
Las investigaciones no son concluyentes con el conjunto de los alumnos y de los colegios single sex. Pero existen dos ámbitos en los que la investigación pedagógica apoya decididamente la educación single-sex. En primer lugar, en el caso de chicos adolescentes de barrios socioeconómicamente desfavorecidos -muy estudiado en escuelas públicas anglosajonas de los 5 continentes-, que reducen las tasas de abandono escolar y aumentan el acceso a la Universidad en un porcentaje mucho mayor que colegios de su zona. El segundo es la mayor inclinación de las chicas de colegios diferenciados hacia los ámbitos STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), tradicionalmente masculinos.
En 2015, Cornelius Riordan —uno de los investigadores que más ha profundizado en el tema, considera que hay 9 argumentos sociológicos a favor de la educación diferenciada, en particular para mujeres de toda edad, y para varones en desventaja socioeconómica:
- Reducción de la cultura antiacadémica que presentan los jóvenes.
- Aumento del orden y la disciplina positiva.
- Mayor contacto con referentes académicos positivos del mismo sexo.
- Reducción de las diferencias de sexo en los currículums e incremento de la igualdad de oportunidades.
- Reducción del sesgo de género en las interacciones entre el profesorado y el alumnado.
- Eliminación de las imposiciones por razón de género y el acoso sexual.
- Aumento de las oportunidades de liderazgo.
- Mayor sensibilidad en los docentes acerca de las diferencias de género en materia de aprendizaje.
- Aumento de la elección proacadémica por parte de las familias y los alumnos.
- ¿En qué etapas se aplica?
Uno de los elementos más característicos del modelo educativo único de Gaztelueta es la educación diferenciada en Secundaria y Bachillerato. La educación personalizada se entiende desde una perspectiva pedagógica, como una herramienta que permite responder a las necesidades del alumnado en etapas clave de su desarrollo.
La adolescencia es un periodo de profundos cambios cognitivos, emocionales y sociales. Chicas y chicos presentan ritmos de maduración distintos, formas diversas de afrontar el aprendizaje y maneras propias de relacionarse con el entorno. La educación personalizada diferenciada permite adaptar metodologías, estilos de enseñanza y dinámicas de aula a estas diferencias, favoreciendo un buen aprovechamiento académico y un clima de trabajo propicio para el aprendizaje.
En este contexto, esta educación personalizada facilita la participación, refuerza la confianza personal y contribuye a que cada alumno pueda desarrollar su potencial sin comparaciones innecesarias ni presiones añadidas. Se trata, en definitiva, de educar mejor, con mayor conocimiento de la persona y con una atención más ajustada a cada etapa vital.
- ¿No debería dejar de ser concertada con presupuesto público?
Se atenta contra la libertad de enseñanza de los padres que escogen o quieren empezar un centro educativo diferenciado si se recorta la oferta educativa dejando de ofrecer este modelo válido y efectivo. El concierto es algo reglado, no a elección del político del momento. Por tanto, el poder público debería concederlo.