
Si hay algo en lo que coinciden todos los alumnos que han pasado por Gaztelueta, es que su paso por el colegio no termina tras su graduación: Gaztelueta sigue vivo, de una u otra forma, en cada uno de sus antiguos alumnos. Gaztelueta Ikasle ohiak es ese puente que conecta a todas las promociones y mantiene encendida la identidad que comparten.
Hablamos con Óscar Lecanda sobre lo que significa ese vínculo, la fuerza de los más jóvenes y el papel decisivo que tienen los antiguos alumnos en el futuro del colegio.

Para quienes todavía no lo saben, ¿cuáles son las principales funciones de la Asociación de Antiguos Alumnos y cómo repercuten en la vida de nuestro colegio?
La Asociación tiene como misión mantener vivo el vínculo entre los más de 6.500 antiguos alumnos y el colegio. Organizamos actividades culturales, deportivas y formativas; ofrecemos oportunidades de networking profesional; apoyamos proyectos solidarios y, además, ofrecemos becas a alumnos del colegio, procurando que ningún niño, y muy especialmente los hijos de antiguos alumnos, deje de venir a Gaztelueta por motivos económicos.
Todo esto repercute directamente en el colegio porque refuerza su identidad y demuestra que lo aprendido aquí, en un clima de libertad y responsabilidad que siempre ha primado en Gaztelueta, no se queda en las aulas, sino que acompaña a lo largo de toda la vida.
¿Qué significa para ti ser presidente de Gaztelueta Ikasle ohiak y cómo resumirías la huella que deja el colegio en quienes han pasado por aquí?
Es una enorme responsabilidad, pero también un grandísimo honor. Gaztelueta deja una huella muy profunda en todos nosotros: no solo en lo académico, sino en la manera de entender la vida, en los valores y en una formación vivida siempre desde la libertad personal.
Ser presidente me permite devolver al colegio parte de lo mucho que he recibido y seguir fortaleciendo ese vínculo con todas las generaciones.
¿De qué manera percibes que se mantiene viva la conexión emocional de los antiguos alumnos con el colegio, incluso después de los años?
Esa conexión se nota cada vez que nos reunimos, ya sea en una celebración, un partido o una simple visita. Vuelven los recuerdos, las anécdotas, los profesores que marcaron… Pero lo más importante es que esa conexión no es solo nostalgia: es un compromiso real, propio de la educación recibida en un clima de libertad, de seguir apoyando al colegio y de sentir que Gaztelueta sigue siendo nuestra casa.
Además, ese vínculo entre miles de antiguos alumnos nos impulsa a proyectar hacia fuera los valores aprendidos y a contribuir positivamente a la sociedad.
Gaztelueta Ikasle ohiak necesita savia nueva para seguir creciendo. ¿Qué mensaje darías a las promociones que se han graduado más recientemente para animarles a implicarse?
Les diría que no dejen pasar la oportunidad. La Asociación es mucho más que un lugar de encuentro: es un espacio vivo de más de 6500 antiguos alumnos, donde se construyen amistades, se generan contactos profesionales y se mantienen vivos los valores de Gaztelueta. Ellos son el futuro de Alumni y necesitamos su energía, sus ideas y su forma de ver el mundo para seguir creciendo y apoyando al colegio y a sus alumnos.

¿Por qué es importante asociarse y participar activamente, más allá de un sentimiento de pertenencia, para mantener viva la identidad de Gaztelueta?
Porque asociarse es comprometerse. No basta con sentirse orgulloso de haber estudiado en Gaztelueta: hay que dar un paso más y participar activamente. El compromiso es, precisamente, parte esencial de nuestra identidad como Ikasle ohiak: nos enseñaron a no quedarnos en lo superficial, sino a implicarnos de verdad en lo que vale la pena. Cuando los antiguos alumnos colaboramos, aportamos y nos hacemos presentes, no solo mantenemos viva la identidad del colegio, sino que la proyectamos hacia las nuevas generaciones y hacia la sociedad.
¿Cuál crees que es el papel fundamental que tienen los antiguos alumnos en el presente y futuro de Gaztelueta?
Somos los mejores embajadores del colegio. Con nuestro ejemplo en la vida personal y profesional transmitimos lo que significa haber pasado por aquí. Además, nuestro apoyoSomos los mejores embajadores del colegio. Con nuestro ejemplo en la vida personal y profesional transmitimos lo que significa haber pasado por aquí. Además, nuestro apoyo -ya sea participando, ofreciendo tiempo, impulsando proyectos o contribuyendo a becas- ayudan a que Gaztelueta siga creciendo, manteniendo su identidad y proyectándose hacia el futuro con fuerza.
¿Cómo te imaginas la Asociación dentro de unos años y qué sueños tienes para su evolución?
Me la imagino más grande, más unida y con una participación mucho mayor de las promociones jóvenes. Sueño con una red de antiguos alumnos activa, que se ayuden entre sí y que colaboren con el colegio en proyectos formativos, sociales y profesionales. En definitiva, una Asociación que siga siendo un motor de identidad, libertad y futuro para Gaztelueta.
