Un trabajo solidario y extensivo a mucha gente anónima, a muchas familias, mayores y niños, gente solidaria y buena que ha aportado su pequeña parte para ayudar a muchas personas en estos duros momentos.
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06/05/2020

Solidaridad anónima frente al coronavirus

Es de todos sabido cómo durante la crisis sanitaria la protección de los sanitarios se ha convertido en una gran necesidad. Ante esta difícil situación, un gran grupo de familias de Bizkaia, entre las que se encontraban varias del colegio, ha coordinado y puesto en funcionamiento una enorme red de voluntarios para confeccionar batas de protección. 

Todo comenzó el día 2 de abril por medio de un mensaje de una enfermera de un importante hospital de Bilbao que llegó a un matrimonio del colegio. Ese día el hospital no contaba con batas impermeables que ponerse y se encontraban trabajando en unas condiciones muy duras. Ante esta llamada se pusieron en funcionamiento y comenzaron a organizar una primera red de contactos y de familias cercanas. Junto con las necesidades, se enviaron una serie de recomendaciones, un patrón tipo y un link tutorial sobre cómo hacer batas impermeables con bolsas de basura y cinta de embalar. Así, las familias empezaron a hacer sus primeras unidades desde casa.

En pleno confinamiento, la mejor manera de enviarlas era a través de un taxista por lo se contactó con la empresa Class Taxi Bilbao quién, a través de su administrador y desde el primer momento se ofreció con otros varios voluntarios de la empresa en ayudar en el transporte negándose a cobrar los trayectos. Al recibir las batas las muestras de agradecimiento y de cariño de los sanitarios fueron enormes.

Class Taxi Bilbao

Durante estos primeros días de abril, las necesidades no hacían más que crecer y ya incluían a algunas residencias, por lo que se hizo necesario extenderlo a un mayor número de voluntarios y ampliar el grupo de ayuda. La petición se pasó de conocidos cercanos a muchas otras personas y más familias que querían colaborar. Se coordinaron a través de varios chats y se pusieron manos a la obra, hogar por hogar, día a día... En los días santos y con la mayor parte de comercios cerrados, los propios taxistas tuvieron que entregar en muchos de los domicilios los materiales adquiridos por unos pocos para poder seguir la labor. Había que seguir fabricando. La demanda aumentaba.

A través de los Matrimonios Encargados de Curso de Gaztelueta y varios colegios, hubo que volver a reimpulsar la iniciativa al darse cuenta de que se seguían necesitando batas y no llegaban a cubrir la demanda. La respuesta fue excelente.  Poco a poco y a través de la red se recababan necesidades de más lugares y comenzaba a crecer el número de residencias de mayores que pedían ayuda. Para ello, pensando en los taxistas, se diseñaron las rutas más eficientes que cada día recogían el material y lo llevaban a los que trabajan al lado de enfermos y mayores.

Tras 25 intensos días, las más de 200 familias consiguieron fabricar más de 7.500 batas y entregarlas a varias clínicas y hospitales de Bizkaia junto a más de 15 residencias situadas en Bilbao, Getxo, Berango, Basauri, Leioa, Galdakao, Zierbena, Sopela, Barakaldo, Santurtzi o Zalla.

Un trabajo solidario y extensivo a mucha gente anónima, a muchas familias, mayores y niños, gente solidaria y buena que ha aportado su pequeña parte para ayudar a muchas personas en estos duros momentos.