EDUCAPRAZOL: Ya disponible

La Fundación Gaztelueta lanza un nuevo medicamento para educar en virtudes dentro y fuera de las aulas. No lo dude hable ya con el preceptor de su hijo.

NOVIEMBRE 9 2008

Es urgente redescubrir el valor de la sobriedad, que no es la virtud más importante en la educación de los hijos, pero es indispensable para que puedan arraigar las demás virtudes, especialmente para los niños y jóvenes.

Hay personas a las que entristece no tener todo lo que tiene el compañero o vecino, sobre todo cuando tener de todo o ser como todos es el medio para buscar la aceptación del grupo o para superar la inseguridad. Esta presión se agudiza en la adolescencia, especialmente con la ropa, por su alto valor simbólico de identificación.

Desde luego, el bienestar no es algo malo, ni la educación exige una lucha crispada contra el deseo de poseer cosas, pero en las circunstancias de hoy es preciso insistir en el valor de la templanza, del autodominio, de la sobriedad, en ser capaces de poner límites a las exigencias que presenta el apetito, de modo que no nos impidan alcanzar los valores superiores que deseamos.

La templanza y la sobriedad liberan de lo superfluo, impiden que anide el egoísmo o el afán inmoderado de comodidad que hacen a la persona torpe y perezosa. Son virtudes que aportan a la conducta señorío, y con él, la capacidad de entrega a los demás, de compartir lo propio y dedicarse a tareas grandes y nobles.

 

Colegio GAZTELUETA

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